Esta Constituido por un entramado de pequeñas calles y callejuelas donde hay múltiples bares y restaurantes de todos los lugares del mundo y para todos los bolsillos, pudiendo tener en pocos metros distintos restaurantes griegos, italianos, chinos o japoneses, y pubs irlandeses o los puramente parisinos.
Es un lugar agradable para pasear, y donde no conocer la lengua nativa no es un inconveniente, ya que es una zona turística y es frecuente escuchar distintos idiomas. Además en los restaurantes suelen entenderte utilizando el típico francés de gestos.
Posee zonas características, como la pequeña Plaza St-Michel con la estatua de San Miguel dominando al dragón, ante la cual siempre hay ambiente juvenil.
Otra parada obligada es la iglesia gótica de St-Séverin.
Más alejada del Sena está el Museo del Cluny, con ruinas galoromanas y una magnífica colección de obra del medievo.
También puedes aprovechar para visitar Notre Dame, dar un paseo por Bouburg (barrio donde se encuentra el moderno Centro de Arte Pompidou), o el espectacular Ayuntamiento de Paris y a la explanada de Châtelet.
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